Esta vez sí: un fuerte aplauso para los señores del gobierno. Hay que ser justos. El que critica y ataca más duramente cuando las cosas no se hacen como es debido, debe ser el primero en aplaudir cuando algo se hace de manera sobresaliente. Al César lo que es del César. Y esta vez, desde mi punto de vista, los señores del gobierno y los esbirros de ZP se han lucido. Con sinceridad. Han abordado uno de los temas pendientes más delicados y peligrosos que quedaban en esta sociedad, el aborto. Y lo han solucionado de manera brillante.
El PSOE ha terminado una ley del aborto que, a mi juicio personal, roza la perfección de cuanto se puede hacer en esta línea. Primero voy a exponer en qué consistirá esa ley, y después en por qué considero su acierto. La nueva ley del aborto que parece va a aprobarse (actualmente sólo hay tres países europeos que penalicen el aborto, España, Polonia y otro que no me acuerdo) consiste en resumen en:
• En caso de embarazo no deseado, la mujer tiene un plazo de 14 semanas para abortar libremente, sin tener que exponer argumentos y sin necesitar consentimiento médico.
• En caso de que se descubran malformaciones o taras importantes en el feto, o se presente un riesgo para la salud de feto o madre, ya sea física o mental, la mujer puede abortar, presentando esas pruebas, hasta la semana 22. Y nunca más tarde.
• La sanidad pública está obligada a proporcionar este servicio a los ciudadanos. De momento, se continúa amparando la libertad de conciencia de los médicos ejecutores del aborto, pero en caso de que se nieguen será obligación absoluta e insalvable del centro médico proporcionar otro médico que efectúe la técnica.
• La ley fija como edad mínima para decidir los 16 años. A partir de esta edad, el paciente es totalmente autónomo y no es necesario el consentimiento paterno. Si el paciente se encuentra entre los 12 y los 16 años, es necesario una decisión común. La niña necesita el consentimiento paterno para actuar, pero no podrá llevarse a cabo la decisión paterna sin el permiso del menor. En caso de que el menor no tenga aún 12 años, la decisión será responsabilidad absoluta de los tutores.
• Se exige la incorporación obligatoria de la temática y enseñanza del aborto, y salud sexual y reproductiva en los planes de estudio de las carreras sanitarias.
Actualmente, el aborto en España en una especie de feria en la que es ilegal, pero se permite, y los más pudientes o mejor relacionados lo hacen impunemente. Extrañamente, se prohíbe el aborto pero sin partir del principio de que todo feto es una vida y todas las vidas son sagradas y plenas desde el principio. Y si es así, resulta que algunas vidas son más sagradas que otras. Literalmente, porque los futuros niñitos productos de roturas de condón si tienen derecho a la vida por encima de todo y de todos, vivos incluidos, mientras que los de violadores no. Un poco de coherencia hombre… Un poco de coherencia, claro, más allá de que una sociedad del siglo XXI convierta en ley un dogma religioso indemostrable. Yo no critico, ojo, que cualquiera tenga sus principios y siga los dogmas que le dé la gana, lo que jamás defenderé es que traten de imponerse opiniones a lo demás. Más aún, cuando estas opiniones son indemostrables y pesan sobre decisiones tan trascendentales. De todos modos, poco se asemeja a una concepción absolutista de la vida esta ley, sino más bien se acerca a cierta incapacidad para abordar el tema cuando se redactó la constitución, hace ya treinta años. Desde luego le iba haciendo falta una revisión.
Como decía, la ley actual penaliza el aborto, pero se permite en tres situaciones: violación (esto se puede hacer hasta las 12 semanas), riesgos o malformaciones del feto (este es el supuesto eugenésico, hasta los cinco meses y medio) y riesgos graves para la salud de la madre, físicos o psíquicos. Este último es el más socorrido, ya que no tiene límite. Uno acude a las estadísticas y se asusta: el 97% de los abortos en España son acogidos a este supuesto. Para llevarse a cabo, sólo debe estar permitido por dos médicos diferentes a los que van a practicar el aborto. Así que si los que tienen dinero y pueden irse a una privada, pagan por que se haga allí la pirueta legal, y los que tienen amigotes lo piden como favor. De ese modo se transgrede la ley, y algunos hacen “alegalmente” lo que otros no pueden. Y yo, que me declaro defensor del derecho al aborto (no proabortista, yo no obligo a nadie, dejo libertad de elección y aplaudo al consecuente que decide traer un hijo al mundo siempre que se respete mi derecho a hacer lo contrario por no compartir su credo) digo que eso me parece una aberración. Y más que democrática. Porque una interrupción del embarazo a los siete meses y medio (cosa que estas piruetas legales permiten), no es un aborto, es, o casi es, un infanticidio. Asómbrese los conservadores escépticos, que los progres también tenemos sentimientos y principios. Por eso me parece genial que se marque el plazo de 22 semanas como elección de interrupción, y además para todo el mundo, no sólo los más afortunados. Actualmente, las técnicas médicas, que han avanzado una barbaridad, permiten saber antes de esa fecha los riesgos que supone un embarazo, tanto para el feto como para la madre.
También me parece un acierto que se deslinde la posibilidad de hacerlo libremente de la recomendación médica, y que el primer caso deba hacerse antes de las 14 semanas. Tres meses y medio es la fecha amparada en la mayoría de países europeos. El embrión no pasa de los 11 cm, y sus sistemas vitales, incluido el nervioso, aún no terminado de esbozarse y crearse. Es una fecha muy al límite que cabalga entre los periodos fetal y embrionario, por lo que para mi gusto podría haberse adelantado un poco, como 10 o 12 semanas, pero en cualquier caso me parece adecuado que no se permita libremente más allá de esa fecha. ¿Sabían que a las 6 o 7 semanas el embrión humano es indistinguible del de un elefante o un cerdo? Aunque claro, entramos en consideraciones personales y ejercicios de responsabilidad que cada uno debe administrar como pueda y deba.
Las edades marcadas me parecen las más adecuadas. Teniendo en cuenta que se habla sobre la posibilidad de traer o no un hijo al mundo, me parece correcto que se marquen los 16 años como límite de elección autónoma. A partir de esta edad, tanto varones como mujeres ya deben tener un desarrollo personal suficiente, y capacidad de elección seria y razonada. ¿Alguien considera que a los 16 años era estúpido? Yo veo bien que el yo que fui hace cuatro años hubiera tenido posibilidad de elegir en caso de catástrofe. Y si alguien a los 16 años sigue siendo un niñato irresponsable… la culpa es de los mismos padres que ahora no pueden imponer un criterio. No es adecuado cargar con una decisión paterna en ese estado de crecimiento. Y también me parece oportuno que antes de esa edad, la decisión deba ser unánime. Es una buena forma de solventar que unos no tengan derechos sobre otros, y que los otros no sean lo suficientemente responsables como para elegir. Evidentemente, un menor de 12 años está a merced de los tutores.
En lo referente a la ley, sólo echo en falta una mención a los casos de fetos inviables (casos de anencefalia y deformaciones similares) y riesgos inmediatos y graves para la madre, aunque supongo que aún no está terminada y estas interrupciones si podrán ser en cualquier momento. El feto ha muerto o morirá tras el parto fuera del útero materno, así que es absurdo mantener el embarazo.
Por último, esta nueva ley consigue conjugar el derecho del médico a la objeción de conciencia (algo tan controvertido) con el del paciente a que se respete su decisión y no sea víctimas de decisiones y juicios morales por parte de alguien que no tiene el derecho a hacerlo. Los médicos podrán tener principios y reglas éticas y podrán actuar en consecuencia, pero no son jueces de nadie ni su criterio moral puede determinar sobre otra persona.

PD: Aquí tienen la información y aquí mi opinión (pero bien separaditas), así que invito a dejar la vuestra abajo en los comentarios. Con respeto siempre, por favor. Como veis, este texto se refiere a la nueva ley y su mayor o menor acierto, así que el aborto en si, se acaso se tercia, lo tratamos en otra entrada.