martes, 22 de junio de 2010

Pues una de las primeras veces que no sé que título poner, oiga...

Nada más despuntar el sol,
antes de empezar la jornada,
cada soldado guarda su posición,
cada vida defiende su plaza,
cada enfermo yace en su cama,
antes de que comience el baile
de batas blancas y pijamas.
Cerrada la puerta de cada habitación
solitario, diáfano el pasillo de la planta.
Hace acto de presentación
como cada día, la Parca con su guadaña.
Ella es, en el limbo aséptico,
la presencia más humana.
Acude como en cada alba al Control,
a jugar su partida de cartas
con los mismos soldados, en cada jugada,
se aparta tranquila en un rincón
con los de los pijamas y las batas blancas,
Sobre el tapete verde, reparte la baraja.
Salen los naipes, termina y se levanta,
mientras recoge lo que es suyo y lo guarda.
"No, a éste no, a este no te lo lleves".
La muerte mira serena a los ojos,
concede tranquila "Vendré a por él mañana".
"Lo mismo no", responden los otros,
los que juegan con ella cada jornada
mirándose a la cara mientra reparte las cartas,
los soldados valientes que la respetan,
los de los pijamas y las batas blancas.

PD: Bah, total, pa lo que había que decir...

4 comentarios:

  1. Una mezcla de "por probar" y "habrá que poner algo".

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  2. Mola mazo, mozo.

    Por probar está bastante bien, pero habiendo que poner algo, tengo que decir que es más que algo.

    Espero que se note que me ha gustado, porque me he liado.

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  3. Joe, pues muchas gracias, muchacho. Eso es mil ochocientas cuarenta y tres veces mejor de la opinión más benevolente que yo me temía.

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